Lo mal tratados que Franco nos tuvo


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Por Eloy R. Mirayo / EL CORREO DE ESPAÑA / COSAS DE UNA BAILARINA / El domingo fue día 18 de julio, fecha importante del apolillado calendario de los fascinostálgicos del régimen dictatorial que durante casi cuarenta años esclavizó a los españoles.

El domingo también fue 18 de Julio; pero entre ambas fechas han existido 85 años, que de los  37 primeros, después de 3 de guerra, los españoles fueron liberalizados por la bondadosa Democracia; razón indiscutible por la que ahora vivimos infinitamente mejor -sobre todo los que somos inmensamente ricos ¿Verdad Amancio? ¿Me equivoco, señora Botín?

A esta hermosa situación -tranquila laguna de serenas aguas: en Paz, Abundancia, Seguridad y Respeto- hemos llegado paulatinamente, pero con tenaz esfuerzo, desde la pobreza heredada del «franquismo» -que por no tener no tenía ni deuda exterior, ni paro-.

La lucha, mirando desde este cómodo mirador, el balcón de mi palacete, hacía allá atrás, uno ve que ha merecido el esfuerzo de la democrática clase política -a la que gustosamente acogemos -Acebes, Ángel (Iberdrola); Aracama, José María (Gamesa); Amador, Ángeles (Red Eléctrica); Atutxa, Juan María (Iberdrola)-.

Aunque respetando las distancias, que al fin y a la postre, fueron quienes nos trajeron el Maná -¿Verdad Amancio? ¿Me equivoco, señora Botín?-, y sigue siendo la clase política quienes con todo mimo nos la mantiene con muy potente rigidez, lejos de los oscuros nubarrones de propuestas trasnochados de quienes se dicen patriotas -«matriotas» que diría la vicepresidenta y ministra de Trabajo, la futura académica de la Lengua Española, la lenguaraz Yolandita, en lo que parece una auténtica gilipollez, de feminizar lo que ya se nos presenta en forma femenina: La Patria.

Claro que siempre habrá quienes a mala leche ciegos, por no querer ver una realidad meridiana, limpia y aseada de la política democrática: el maravilloso brote continuo e inagotable de la economía nacional, por estar estúpidamente anclados en el pasado, es por lo que niegan la evidencia de que con el correr de las manecillas del reloj Rolex automático de altísima precisión suiza, montado en oro de primera ley (18 kilotes, o kilatos, o kilates), igualito que su ancha y gruesa -¡que pesa un Güevo de la cara, que vienen siendo los más caros!- cadena (Armis en el argot profesional) que rodea la muñeca de mi musculoso brazo izquierdo -igual de musculoso que el resto de mi cuerpo que ¡hay que ver lo que me cuesta el gimnasio más en moda de Madrid pero, como soy inmensamente rico…

¿Verdad Amancio? ¿Me equivoco, señora Botín?- somos, al abrir los ojos cada mañana entre las carísimas sábanas de, al despertar en este país, más ricos -¿Verdad, Amancio? ¿Me equivoco, señora Botín?- y es que ellos en su cavernícola terquedad, no aceptan la verdad de que cada día; cada semana; cada mes; y cada año, nuestras fortunas -la fortuna, los que somos inmensamente ricos en este país, la tenemos en plural.

¿Verdad Amancio? ¿Me equivoco, señora Botin?- al despertar plácidamente en nuestra «Floting» -cama que cuesta 1.300.000 euros, que flota en el espacio del dormitorio con unos cables fijados en las paredes ¡que es la polla!- se nos dice por los encargados de hacerlo, personal no muy bien pagado para evitar que pierdan «su virtud», y quieran, como ocurría en el «franquismo», con su sueldo comprarse un piso, más tarde un coche, después  una segunda vivienda en la playa o en la sierra, dar una carrera universitaria a sus hijos y ¡quién sabe! lo mismo querrían salir de turismo por el extranjero, como solemos hacer los que somos inmensamente ricos.

Eso les podría dar pie a que se atrevieran a criticar que nuestros ingresos hayan vuelto a batir récord, gracias a los EREs que se han llevado a cabo con la «engrasada» intervención de los sindicatos rojos, en varias de nuestras empresas; el cierre de otras pocas; y la desaparición de sus sucursales, regalándole al Estado la tutela económica de unos cuántas decenas de miles de nuestros trabajadores que ¡no veas lo que suma! ¿Verdad Amancio? ¿Me equivoco, señora Botín?.

Ayer, comentando que además de las doce pagas que las personas a sueldo cobrábamos durante la Oprobiosa Dictadura, esta unió una más por Navidades y otra paga en conmemoración de la fecha de Alzamiento contra el comunismo que estuvo a punto de acabar con España, matando a los españoles.

-¿Cobrabais catorce pagas?.

-Sí; con la de Navidad y la del 18 de Julio. ¿Tú no cobras catorce pagas? A mí me las siguen pagando, llevando la del 18 de julio a junio, el día de san Juan, decían que por el rey Juan Carlos.

-No; yo cobro 12 mil euros al año, cuando tengo curro, que no es siempre.

Hay que joderse, lo mal tratados que Franco nos tuvo durante tanto tiempo a los españoles; ahora tranquilamente se sale a la calle y… ¡Cuidado! No salgas así a la calle, no sea que otro salvaje te arranque un ojo como al sanitario que en el metro de Madrid le pidió a una bestia humana que se pusiera la mascarilla.

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