Una lección sobre el populismo


Durante los próximos seis meses los inversores españoles se enfrentarán a dos citas electorales que podrían hundir el valor de sus ahorros. Descubra las claves del resultado de estos comicios.

albertoEste domingo por la tarde tomé un vuelo de Londres a Madrid tras pasar un fin de semana de mini-vacaciones en el extranjero. Con los pasajeros ya en sus asientos pasaban los minutos, pero el avión, inmóvil, no se encaminaba hacia la pista.

Ansiosa, la mujer sentada a mi lado sacó su teléfono móvil y empezó a revisar fotografías. En una salía con Hillary Clinton y ante el tedio por la espera le pregunté si era ella. Me respondió que sí y descubrí con agrado que Grace (así me dijo que se llamaba) era una experta en comunicación política y colaboradora con la campaña de Hillary Clinton, así que inmediatamente la conversación se dirigió hacia la actual carrera presidencial en los Estados Unidos.
Es inevitable abordar la figura de Donald Trump en cualquier conversación sobre política estadounidense. Al principio nos reímos recordando las sandeces e insultos que ha repartido durante los últimos meses.

Sin embargo, a medida que avanzaba la conversación Grace adoptó un tono más grave; me confesó que le horrorizaba la posibilidad de que alguien como Trump, tan imprevisible, irrespetuoso e irresponsable en sus afirmaciones pudiera acceder al cargo más importante del mundo.

“Fue ésta una de las principales razones que la impulsaron a colaborar con la campaña de Hillary Clinton”, me dijo.

La estrategia de comunicación de Trump, según me dijo ella en su condición de experta en el tema, era inequívocamente populista. Lo que estos movimientos hacen, ya sean de izquierdas o de derechas, es hacer de la confrontación su principal arma comunicativa.

De la boca de un candidato populista nunca escuchará propuestas realizables. Construir un muro que separe México y Estados Unidos o afirmar que en España se puede establecer una renta ciudadana universal de 600 euros sin quebrar el Estado son propuestas igualmente irrealizables.

Pero eso a los populistas no les importa. Lo que les importa es alcanzar el poder sirviéndose de cualquier medio. “Y buscar la confrontación señalando a un culpable de los males de las personas es su favorito”, me indicó Grace.

Según me señaló esta experta en comunicación política, en el mensaje de Donald Trump los principales culpables de que la clase media norteamericana haya visto su nivel de vida disminuir durante los últimos años son los políticos de Washington.

“Esto me resulta familiar…”, le dije.

Cuando Pablo Iglesias y compañía tratan de señalar un culpable de la desigualdad o de la mala situación económica, ¿a quién señalan?

A la “casta“. Igual que Donald Trump en Estados Unidos.

Resulta por tanto paradójico que dos movimientos políticos, aparentemente en las antípodas ideológicamente, recurran al mismo mensaje y a la misma estrategia para recabar votos.

Y sus víctimas son siempre las mismas: aquellos que más han perdido con la crisis y que más indignación muestran con la realidad, ya sea con la corrupción, la tauromaquia o con la Guerra de Siria.

Un peligro para sus ahorros

Es conveniente recordar que un movimiento populista se haga con el poder no es algo impensable. Al contrario.

En Grecia el partido de extrema izquierda, Syriza, partido político hermanado con Podemos, lleva gobernando el país desde principios del año pasado y los resultados han sido catastróficos; con drásticos recortes, huida de inversores e incluso un “corralito bancario”.

La posibilidad de que en las próximas elecciones del 26 de junio Podemos –en coalición con Izquierda Unida– rebase al Partido Socialista en votos y se sitúe como segunda fuerza política es muy real.

De hecho, no es descartable que se hagan con el poder en un hipotético pacto con otras fuerzas de izquierda y nacionalistas después de las elecciones.

Al otro lado del Atlántico, Donald Trump también estará en condiciones de disputarle la victoria a Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del próximo 8 de noviembre.

Es previsible que este riesgo político pese como una losa sobre las bolsas y que durante los próximos meses esta inestabilidad afecte a la evolución de los principales índices que acumulan importantes caídas en lo que va de año.

Pero esto no es todo. Las consecuencias para la economía y los mercados si los candidatos populistas se hacen con la victoria en las elecciones de los próximos meses serían devastadoras.

Cada día en el newsletter de Inversor Global le acompañaremos para que tome las mejores decisiones de inversión en un entorno tan incierto y peligroso como el actual.

Un cordial saludo,

Alberto Redondo
Editor
Inversor Global España

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Una respuesta a “Una lección sobre el populismo

  1. De acuerdo, pero son los politicos profesionales los que crean estas situaciones, los que les dan armas a los populistas. Cuando Podemos se refiere a “la casta” está hablando de una clase política y funcionarial extractiva, que vive del esfuerzo ajeno, y no sabe ni hacer su trabajo, en el mejor de los casos. Muchos que no somos de Podemos creemos firmemente que esta “casta” existe, y es la causa de todos nuestros males. Y, por cierto, Podemos no inventó el calificativo, circulaba por la poca prensa libre que tenemos desde unos años atras.

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