Hay que disfrutar que el invierno puede ser duro, sobre todo para Rajoy. Mientras tanto os dejo una foto para que comprobéis cómo ponen los Gin Tonic en el Hotel Canelas. Venir a Portonovo y no tomar unas copas o comer en Canelas es como ir a Santiago y no saludar al apostol.
Ahí está Cande, despistada en el lateral de la catedral santiagueña. Todo su gozo en un pozo al no poder dar el cabezazo a Santiago por estar de obras. Pero sí visitó la cripta y dio el abrazo al apostol gallego.

















































































































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