Por Xavier Carrió Jamilá.- España, según anunció el Gobierno, cerrará 2011 con un déficit del 8%, dos puntos más del anunciado por el Gobierno de Zapatero, y necesitará 20.000 millones de euros más que los que Rajoy pensaba tendría que recortar. La primera fase del plan de choque del nuevo Gobierno, anun
ciando este viernes, tiene un monto total de 15.000 millones de euros, de los que casi 9.000 millones vendrán de reducciones del gasto y unos 6.000 llegarán de las subidas de impuestos. Con esta medida se supone que se cubre una tercera parte del ajuste que habrá que realizar a lo largo del año.
ciando este viernes, tiene un monto total de 15.000 millones de euros, de los que casi 9.000 millones vendrán de reducciones del gasto y unos 6.000 llegarán de las subidas de impuestos. Con esta medida se supone que se cubre una tercera parte del ajuste que habrá que realizar a lo largo del año.A Rubalcaba le ha faltado tiempo para saltar al cuello del Gobierno del PP para oponerse a unas medidas “muy graves” que, a su juicio, “nos conducen a una grave recesión y a la destrucción de empleo”… Exactamente, lo que ha hecho Rubalcaba en el gobierno de Zapatero que han dedicado concienzudamente a destrozar la economía sobre cuya realidad se han encargado ellos de ocultarnos ya que ahora nos enteramos que el déficit no es del 6% sino de 8%. Una “pequeña” diferencia de 20.000 millones de euros.
Sobre esta polémica desviación del déficit público del 6 al 8%, que según el Gobierno ocultó el Ejecutivo de Zapatero, Rubalcaba lo ha calificado como “una milonga”, con la que “nos intentan colar gato por liebre”. Y ha acusado al gobierno popular de mentir, “no ha dicho la verdad” al atribuir el crecimiento del déficit a un “ajuste que tenía que hacer de todas formas”. “Ninguna de las cuentas casan”, decía en referencia a que el Gobierno ajusta el gasto del estado y achaca la desviación a las comunidades autónomas. Lo que evidente que alguien nos miente y este debería de pagarlo.
Con Zapatero y ‘sus hijos’ políticos, el PSOE perforó su suelo electoral marcando un hito político histórico e impensable. La complicidad de todos los estamentos del partido y del socialismo en general no registró excepción alguna que ahora los cuadros de mando del hundido Titanic puedan llevar a una lista higienizada. Porque ni los que suscriben que ‘Hay mucho PSOE por hacer’, ni los que constatan que ‘Yo estuve allí’, ni los cargos municipales que intentan un regeneración desde la base, pueden mostrar sus expedientes limpios de contaminación de una gestión del PSOE y del Gobierno que se caracterizó por la sustitución del ideario verdaderamente socialista por el progresismo banal y la ideología de género; el proyecto de futuro por el revisionismo histórico mediato e inmediato; la buena administración por el despilfarro; la cohesión del Estado por su cuarteamiento, el sectarismo por la ecuanimidad y el uso alternativo de las normas por el igual y estricto cumplimiento de las leyes. Ahora, tanto Alfredo Pérez Rubalcaba como Carme Chacón no tienen modo de desembarazarse de su propia trayectoria. Ningún otro dirigente del PSOE fue más cómplice que ellos en el desastre.
Por todo ello, revela el cinismo que el PSOE que sale ahora en tromba contra el plan, tildándolo de “injusto” e “insolidario”, cuando fue precisamente el anterior Gobierno el responsable del terrible desaguisado que aboca ahora al PP a aplicar una traumática cirugía. Así como el Cid ganó su última batalla después de muerto, José Luis Rodríguez Zapatero ha podido disfrutar de un último triunfo una vez desplazado de la presidencia. Este viernes, el líder socialista ha podido ver cómo su rival tenía que renunciar a los principios que había anunciado en su discurso de investidura gracias a una herencia aún más envenenada de lo que se suponía.
Después de descubrirse el fraude que ha sido el anterior gobierno de Rodriguez Zapatero ¿Conseguirán irse de rositas?
















































































































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